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El Conocimiento SilenciosoEl rito me parecќa algo esencial para centrar la atenciЈn. Don Juan tomЈ mi comentario en serio. Dijo que habќa visto que existќa en mќ, como campo energ™tico, un rasgo que todos los brujos de antaЎo tenќan y buscaban ‘vidamente en otros: una zona brillante en el lado inferior derecho del capullo luminoso. Dicha brillantez se asociaba con el ingenio de una persona y su tendencia a la morbosidad. Los sombrќos brujos de aquellos tiempos se complacќan en domar a ese codiciado rasgo para engrandecer al lado oscuro del hombre. PEntonces el hombre tiene un lado que es el mal -dije, jubiloso-. Usted siempre lo negЈ. Siempre dice que el mal no existe, que sЈlo existe el poder. Me sorprendќ a mќ mismo con tal arrebato: en un solo instante toda mi crianza catЈlica se habќa apoderado de mќ y el Prќncipe de las Tinieblas creciЈ a tamaЎo descomunal. Don Juan riЈ hasta acabar tosiendo. PClaro que tenemos un lado oscuro -dijo-. Matamos por capricho, ono es cierto? Quemamos gente en el nombre de Dios. Nos destruimos a nosotros mismos; aniquilamos la vida en este planeta; destruimos la tierra ...» | Код для вставки книги в блог HTML
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